Sobre el ISLB

Historia e itinerario del Instituto Superior de Liturgia de Barcelona

La Provincia Eclesiástica Tarraconense se honra de una larga tradición de interés para el estudio científico y la promoción pastoral de la Liturgia de la Iglesia. Desde los inicios del movimiento litúrgico contemporáneo, y bajo la dirección inmediata del episcopado de esta provincia eclesiástica, se estableció, en el Congreso Litúrgico de Montserrat del año 1915, un completo plan de trabajo destinado a desarrollar las consignas del papa Pío X sobre la participación activa de los fieles en los sagrados misterios. Los frutos de este trabajo pastoral fueron notables, y entre ellos destaca la publicación de revistas especializadas y otras publicaciones, tanto a nivel de estudio como de iniciación popular e instrumentos de participación de los fieles.
 
Siguiendo esta tradición eclesiástica catalana, y en íntima sintonía y colaboración con el movimiento litúrgico que en Europa precedió inmediatamente la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II, ​​el Centro de Pastoral Litúrgica fue fundado, en el año 1958, en la entonces diócesis de Barcelona. Esta institución emprendió una serie de actividades, entre las que cuenta, desde el año 1964, la promoción del Instituto de Liturgia, en el que se agruparon para la docencia los miembros del Centro de Pastoral Litúrgica que habían cursado estudios en los institutos universitarios especializados.
 
Desde la inauguración de la Facultad de Teología de Cataluña en 1967, el Instituto de Liturgia trabajó en colaboración con la misma. Ello hizo posible que la Facultad de Teología pudiera ofrecer la especialización en Liturgia dentro del conjunto de sus especializaciones de segundo y tercer ciclo. Esta colaboración se concretó institucionalmente con la vinculación del Instituto a la Facultad en 1984.
 
La conveniencia de ofrecer estudios de especialización litúrgica con mayor amplitud y profundidad, indujo a promover la incorporación del Instituto de Liturgia, a la Facultad de Teología de Cataluña, en cuanto Instituto Superior especializado con su debida autonomía, y erigido canónicamente como tal por la Congregación para la Educación Católica, por decreto del 15 de agosto del 1986.
 
El Instituto organiza también, a nivel no académico, cursos monográficos o sistemáticos de formación permanente, de iniciación, conferencias o sesiones de reflexión, para un público más amplio.